Marzo 6, 2026 — Día 1 — Medellín a Marsella (68 km)

Hoy por fin comenzó este viaje en moto. Luego de varios días de retraso y de recuperarme de lo que parecía un virus, por fin pude sentirme lo suficientemente aliviado para comenzar esta ruta.

Tengo un destino en mente: Buenos Aires, Argentina. Será un viaje largo y nada parecido a los viajes que he hecho antes. Hay poder en la flexibilidad y, según me vaya sintiendo en el camino, iré ajustando mi plan.  

Esta mañana me tomó bastante tiempo salir. Entre terminar de empacar, las despedidas con mi familia y tomarnos fotos con la moto y su relativamente grande equipaje, terminé saliendo casi a las 11:00 a. m.  

De equipaje llevo alrededor de 25 kilos distribuidos de la siguiente forma: dos alforjas a lado y lado y un baúl en la parte trasera. No es tanto, 25 kilos. Cuando uno lo piensa, eso podría ser más o menos un tercio del peso de un acompañante. Pero al ver las alforjas bien llenas a lado y lado de la moto, parecía casi estar viendo la parte trasera de un carro. Fue una vista que al comienzo me asustó y me tomó un tiempo acostumbrarme.  

Ya en el camino, la moto se sentía liviana. No podría decir lo mismo del tráfico para salir de Medellín. Había taco en Itagüí. Había taco en el peaje de Amagá. Había taco en el sector de Arenas. Después de esto, pude estar más tranquilo con las vías más despejadas.  

Como ya parece ser una tradición mía, cada vez que comienza un viaje encuentro una forma muy despistada de tumbar la moto cuando estoy parqueado. En mi primer viaje en moto, y como primíparo, olvidé bajar el gato de la moto y, al recostarla hacia un lado, allá cayó solita.  

Esta vez fue en el Mall La Despensa. Al intentar bajarme de la moto, el nuevo peso me confundió por un momento y terminé recostándola hacia el lado contrario del gato.

No le pasó nada a la moto, gracias a las nuevas protecciones que le instalé adelante y atrás. Un señor del local Sacramento vio cómo se me cayó la moto y me ayudó a levantarla. Punto importante para aprender: cómo levantar una moto cargada de equipaje solo.  

El resto de la tarde transcurrió sin novedades y de manera tranquila. El propósito de hoy no era avanzar una larga distancia, sino darle comienzo al viaje y empezar a familiarizarme con la moto y su nuevo equipaje.

Mañana la ruta continúa, posiblemente hasta Viterbo. Feliz noche y hasta el siguiente despacho.


Camilo Mazo

Camilo Mazo es aventurero, fotógrafo y autor de Fukuoka to Naples. Ha viajado, trabajado y documentado culturas en Asia, Oceanía, Europa, Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, explorando perspectivas de vida de distintas culturas a través de sus relatos y fotografías.

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