Abril 3, 2026 — Día 29 — Arica a Pozo Almonte (281 km)

El reto de hoy era sencillo. No lo había escogido yo, pero tendría que superarlo si quería llegar a Iquique, mi próximo destino. Este iba así: entre Arica e Iquique había un tramo de 259 kilómetros sin ninguna estación de gasolina. Ni en Colombia, ni en Ecuador, ni en Perú me había ocurrido esto.

Como punto de referencia, con un tanque lleno estimaba que mi moto podría hacer alrededor de 300 kilómetros, pero jamás lo había puesto a prueba. El recipiente adicional de gasolina que llevaba conmigo ni lo había estrenado, y no quería hacerlo hoy.

Al llegar a mi primera estación de gasolina en Chile y la última en Arica antes del tramo sin gasolineras, me encontré con tres tipos de gasolina: 93, 95 y 97. No tenía ni idea de cuál era la indicada para mi moto. En los demás países solo había encontrado dos opciones. En Colombia usaba corriente y no extra. En Ecuador, la corriente colombiana se llama Extra, y la extra colombiana se llama Súper. En Perú es Regular y Premium. Pero en Chile… no, Chile prefiere hacer las cosas diferente.

Luego de revisar el manual de mi moto ahí mismo en la estación de gasolina, aprendí que cualquier gasolina por encima de un octanaje de 89 estaba bien, así que podía optar por la más económica.

Decidí llenar el tanque y confiar en que sería suficiente, nada de llenar el contenedor adicional de gasolina. ¿Por qué? No lo sé. Quizás quería demostrarle confianza a la moto, que se había comportado muy bien durante todo el viaje.

Las primeras horas transcurrieron de forma normal. El paisaje no había cambiado mucho desde el cruce de frontera. Seguía encontrándome con los mismos paisajes áridos y desérticos, pero ahora en la pampa chilena. En el camino había algunas esculturas en homenaje a la cultura chinchorro, grupos que habitaban la zona y reconocidos por haber creado, en sus rituales fúnebres, las momias más antiguas encontradas en el mundo, aproximadamente 2.000 años más antiguas que las momias de Egipto.

Las rayas del medidor de gasolina fueron disminuyendo poco a poco. Primero había cinco, luego cuatro, y después tres.

Faltando unos 20 kilómetros para llegar a la siguiente estación de gasolina, comenzó a titilar el medidor, mi primera vez viéndolo así en todo el viaje. Con esos 20 kilómetros restantes, sabía que la moto iba a lograr su cometido.

255.5 kilómetros marcaba la moto cuando llegué a la estación. Había superado la prueba, pero sabía que más distancia sería un riesgo. Contento con la moto, me propuse que la próxima vez usaría el contenedor extra de gasolina.

Luego de la estación, preferí quedarme en un pueblo a las afueras de Iquique, Pozo Almonte, pues está más cerca de mi próximo destino, San Pedro de Atacama.

Mañana será un gran día, con muchos más kilómetros por recorrer.

Feliz noche,

Camilo Mazo


Camilo Mazo

Camilo Mazo es aventurero, fotógrafo y autor de Fukuoka to Naples. Ha viajado, trabajado y documentado culturas en Asia, Oceanía, Europa, Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, explorando perspectivas de vida de distintas culturas a través de sus relatos y fotografías.

Esta pagina es apoyada 100% por la venta de libros.