Mayo 1, 2026 — Día 57 — Capilla del Monte a Chilecito (441 km)
El día comenzó temprano y con mucho por recorrer. Me despedí de Capilla del Monte, pueblo de ovnis, para continuar con la ruta hacia el norte. Hoy no estaba seguro de qué camino tomar, si irme por Chilecito o por la ciudad de La Rioja, pero esto lo iría descifrando en el camino, como suele suceder.
Hice una pequeña parada en el pueblo de San Marcos y en el embalse de Cruz del Eje. San Marcos me pareció como si un montón de hippies de la ciudad se hubieran puesto de acuerdo en mudarse a un pueblito pequeño en la sierra y crear ahí su comunidad. Creo que era la primera vez que, en la plaza principal, en uno de los locales de las esquinas, veía una tienda naturista. Las personas que había en la plaza parecían estar en camino a, o regresando de, una clase de yoga o ayurveda. Me senté un rato en la plaza a tomar un café.
Se me acercó un hombre de rastas y aretes expansores. Me saludó y comenzó a conversarme y a darme consejos del pueblo, aparentando ser muy amable. Luego de un rato, me preguntó si quería comprarle una manilla. Le dije que gracias, pero no estaba interesado. Su semblante cambió por completo y siguió caminando sin despedirse. Amabilidad interesada no es amabilidad.
Después de visitar el embalse de Cruz del Eje y sentarme en la plaza de otro agradable pueblo, empecé a decidir el destino final del día: ¿Chilecito o La Rioja? No estaba seguro. Mientras comía un sánduche de fiambre, le pregunté a ChatGPT a cuál debería ir. Su recomendación fue: si quieres comodidad y servicios, la ciudad de La Rioja; si quieres naturaleza y montañas, Chilecito. Así, la decisión fue fácil: Chilecito sería.
El resto del trayecto se fue rápido, ayudado por vientos a favor que me permitían llegar a los 100 km/h sin mayor esfuerzo de la moto. También ayudaba que recién le había hecho mantenimiento: cambiado el aceite, apretado y lubricado la cadena.
Entre el límite de la provincia de Córdoba y la provincia de La Rioja, el paisaje cambió bruscamente. El verde de las montañas cordobesas fue reemplazado por cactus y tierras áridas. Al acercarme a Chilecito, comencé a ver hectáreas y hectáreas de viñedos y olivares. La zona es especialmente reconocida por el vino blanco torrontés.
Una vez en el hospedaje, me acerqué a un supermercado y compré un trozo de bife de chorizo, fiambre y un buen torrontés para probar y acompañar la cena.
Feliz noche desde Chilecito, Argentina,
Camilo Mazo
Camilo Mazo es aventurero, fotógrafo y autor de Fukuoka to Naples. Ha viajado, trabajado y documentado culturas en Asia, Oceanía, Europa, Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, explorando perspectivas de vida de distintas culturas a través de sus relatos y fotografías.
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