Mayo 19, 2026 — Día 75 — La Paz a Copacabana (144 km)
En la frontera, varios oficiales tenían curiosidad por cómo había logrado llegar desde La Paz. La vía estaba sola, y yo era el único haciendo migración. Respondí las preguntas de los oficiales: cuántos paros había encontrado desde La Paz, cuánto tiempo me había tomado cruzarlos y hasta dónde había encontrado bloqueos en la vía.
Estaba contento de llegar a Perú y poder conducir sin tener que pensar en paros, obstáculos o negociaciones con protestantes. Era tal el cambio que, una vez en Perú, comencé a conducir más despacio y recordar lo que era poder disfrutar del paisaje sin preocupaciones. ¿Que tengo la gasolina bajita? No pasa nada. Puedo parar en numerosas estaciones de servicio, sin filas, sin restricciones, sin “¿sin factura?”.
Fueron unos últimos días en Bolivia algo extraños. Lo de los bloqueos fue difícil, pero también algo que agradezco mucho. Cruzándolos, pude conocer y conversar con muchas personas con las que normalmente no habría tenido contacto: campesinos bolivianos, personas humildes, alegres, amables y determinadas. Pude superar obstáculos en la vía, literalmente, y poner a prueba mis habilidades con la moto. Sobre todo, pude demostrarme a mí mismo que sí podía.
Aun así, el camino no siempre puede ser así. Algunos momentos pueden, y quizás deben, ser difíciles, pero también debe haber momentos tranquilos y menos retadores.
El camino a Puno atravesó cultivos y granjas de truchas junto al lago Titicaca. Hacía frío, pero no importaba. No había nubes en el cielo y tenía las montañas, los cultivos y el lago para admirar.
Feliz noche,
Camilo Mazo
Camilo Mazo es aventurero, fotógrafo y autor de Fukuoka to Naples. Ha viajado, trabajado y documentado culturas en Asia, Oceanía, Europa, Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, explorando perspectivas de vida de distintas culturas a través de sus relatos y fotografías.
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