Mayo 27, 2026 — Día 83 — Cusco a Ollantaytambo (98 km)
Suena el silbido del tren a la distancia en el pueblo de Ollantaytambo. El pueblo aún conserva partes del trazado original de cuando formaba parte del Imperio inca, con sus muros de piedra finamente tallados, encajando precisamente unos sobre otros sin ningún mortero.
Los últimos dos días en Cusco fueron de descansar, conocer la ciudad y poner muchas cosas en orden. Lo más prioritario era asegurarme de que la mordida de perro de hace unos días no fuera a convertirse en un problema más grande.
En Cusco fui a otro centro de salud, donde me volvieron a revisar la herida y me ayudaron a hacer un procedimiento más adecuado. Esto incluía ayudarme a contactar nuevamente a la dueña del perro para solicitar el certificado de vacunación. Como ya habían pasado dos días desde la mordida y la dueña aún no había compartido el certificado, era mejor no seguir esperando, así que me iniciaron un calendario de vacunación antirrábica.
A la moto también le hice varias revisiones. Ya con unos 16.000 km, le cambié la cadena de arrastre, le compré un nuevo filtro de aire y mandé a soldar una pieza que se había reventado y que sostenía el protector del motor.
Respecto a conocer Cusco, caminé por las calles de la antigua capital del Imperio inca, imaginándome cómo pudo haber sido antes de que los españoles llegaran a intentar destruirla. ¿Qué debieron haber pensado cuando vieron el esmero y la calidad en la construcción de sus muros, templos y fortalezas? ¿Habrán admirado al Imperio inca o simplemente habrán visto todo ese esfuerzo de mampostería y sillería como una pérdida de tiempo, creyendo que había cosas más importantes que hacer un muro perfecto, como acumular oro?
Luego de cuatro noches en Cusco, hoy me encaminé hacia el Valle Sagrado con destino a Ollantaytambo. El Valle Sagrado era de especial importancia para los incas gracias a la gran fertilidad de sus tierras, permitiendo la abundancia de alimentos como el maíz. También funcionaba como corredor estratégico que conectaba a Cusco con Machu Picchu y la selva amazónica.
Desde Cusco se desciende por el Valle Sagrado hasta llegar a Pisac. En este pueblo, en la base del valle, se puede apreciar la altura de las montañas que lo rodean. Montañas que los incas aprovecharon para construir terrazas de cultivo y sacar provecho de la fertilidad del valle.
Manejando por el valle, se me dificulta mantener la mente en el presente, a pesar del agradable clima y los paisajes tan amenos. Odiaría que llegara el momento en que dejara de admirar este tipo de paisajes. ¿En qué parte de la memoria se va guardando la cantidad de paisajes que he visto en este viaje? Aun así, trato de traer la mente al presente una y otra vez, observando las montañas del valle, los cultivos y el maíz puesto a secar a un lado de la carretera.
Pasando por Urubamba, a dos cuadras del mercado, encuentro un pequeño restaurante sirviendo menús del día. Está lleno de personas, niños, estudiantes y campesinos. No hay mejor señal para un restaurante que estar lleno de locales. Parqueo la moto y pido un menú del día: sopa de verduras, tallarines y milanesa. La sopa me ayuda a encontrar algo del confort que necesito para el día, y la milanesa me recarga de energía para seguir camino a Ollantaytambo.
En Ollantaytambo, caminando entre los callejones del antiguo pueblo inca, logro por fin traer mi mente de nuevo al presente. El pueblo conserva gran parte del esquema urbano creado por los incas. Los muros originales fueron usados por los españoles para construir sus casas, similar a como ocurrió en algunas partes de Cusco.
Llegando el atardecer, los callejones del pueblo quedan envueltos en una silenciosa calma. El sol se refleja en lo alto de las montañas. Se escucha a lo lejos el silbido del tren, el mismo que trae y lleva turistas hasta las ruinas de Machu Picchu.
Feliz noche,
Camilo Mazo
Camilo Mazo es aventurero, fotógrafo y autor de Fukuoka to Naples. Ha viajado, trabajado y documentado culturas en Asia, Oceanía, Europa, Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, explorando perspectivas de vida de distintas culturas a través de sus relatos y fotografías.
Esta pagina es apoyada 100% por la venta de libros.