Mayo 29, 2026 — Día 85 — Abancay a Andahuaylas (174 km)
Hay un ritual que debo seguir al comenzar cada mañana de viaje: empacar la maleta de la moto, ponerme el traje de protección, asegurar todo bien a la moto, calentar el motor, poner la ruta en el GPS y arrancar despacio.
Así ha sido todos los días de ruta, y cada vez lo hago de manera más automática y eficiente. Hoy me había tomado una hora. Salí despacio a las calles de Abancay, cuidándome del tráfico peruano que requiere estar siempre muy alerta.
La salida de la ciudad descendía hasta la base del valle por el que corre el río Pachachaca. Era temprano y el clima estaba fresco. Bajando por el valle, aparecieron en mi mente imágenes de un viaje en moto por Vietnam hace casi diez años.
Ese viaje, por una ruta llamada el Circuito Ha Giang, había sido mi segundo viaje de varios días en moto. Durante ese recorrido, recuerdo haber sentido una libertad enorme, estando en el campo del norte de Vietnam, cruzando paisajes y montañas espectaculares y viviendo momentos inolvidables. Fue uno de los viajes que plantó una semilla en mi mente y que, casi diez años después, había florecido en este inmenso viaje en moto por Suramérica, en busca de sentir de nuevo esos momentos de absoluta libertad.
No todos los días de ruta pueden ser iguales. Algunos requieren recorrer muchos kilómetros, y otros no tanto. Algunos deben hacerse rápido, y en otros se puede ir despacio. Algunos días la mente está en otro planeta, en otros, se está ahí, en el momento, viviendo y absorbiéndolo todo.
Hoy era uno de esos días, de estar presente y poder capturarlo todo. Subiendo por fértiles montañas, cruzando comunidad tras comunidad. En todas se veían muchos cultivos, y el paisaje era muy verde y estaba lleno de flores.
Al borde de la carretera había unos maíces secándose frente a una casa. De la casa salió una señora y se acercó al borde de la carretera.
—Es maíz morocho —me dijo.
—Diciembre siembra, mayo cosecha.
Parecía no tener tanta fluidez en español. Quizás estaba más acostumbrada a hablar quechua, el idioma de muchos habitantes de la región, aunque no se me ocurrió preguntarle.
Mientras ascendía por los Andes, en algunas de las zigzagueantes curvas, el agua cruzaba por encima de la vía. En una de ellas, yendo despacio para no salpicarme, la moto comenzó a deslizarse hacia donde caía el agua.
De repente, perdí el control de la moto y, antes de que cayera por completo, logré bajarme y quedar de pie. La moto, sin embargo, terminó en el piso mientras el agua corría por la vía. Asustado, traté de levantarla, pero la superficie estaba tan resbaladiza que solo lograba que la moto se deslizara más hacia la caída de agua, donde recuperarla habría sido una historia muy distinta.
En esas, pasó un joven en una moto y se detuvo más adelante para ayudarme a levantarla. Su nombre era Edison. Aún sintiendo la adrenalina, tratamos de levantar la moto entre los dos, pero Edison se resbaló y terminó también cayéndose.
Reevaluando nuestra estrategia, arrastramos la moto un poco hacia una parte de la vía donde no estuviera tan resbalosa. Así logramos ponerla de pie nuevamente y sacarla del agua que cruzaba la carretera.
Edison se quedó un rato conmigo revisando que la moto y yo estuviéramos bien. Le agradecí, todavía exaltado por lo que había pasado. Si no hubiera sido por él, no sé qué habría hecho.
Al final, ni a mí ni a la moto nos pasó nada. Los protectores delanteros y las alforjas amortiguaron la caída. Antes de irse, Edison me recomendó que en ese tipo de cruces lo mejor era pasar por el centro de la vía, pues es en los costados donde suele ponerse más resbaladiza.
Llegué en la tarde a Andahuaylas, ileso pero agotado y con ganas de descansar. Había sido un día hermoso, con paisajes espectaculares y al menos un momento inolvidable, tal como aquel viaje en moto por Vietnam de hace casi diez años.
Feliz noche,
Camilo Mazo
Camilo Mazo es aventurero, fotógrafo y autor de Fukuoka to Naples. Ha viajado, trabajado y documentado culturas en Asia, Oceanía, Europa, Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, explorando perspectivas de vida de distintas culturas a través de sus relatos y fotografías.
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